La caza de brujas en Europa

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Habría resultado muy complicado comprender el por qué del alcance real y la crueldad de la caza de brujas en Europa si no hubieran coincidido en el tiempo la redacción del Malleus Malleficarum (uno de los libros más oscuros de la historia de la humanidad) y la aparición de la imprenta, que hizo posible su distribución a unos niveles inalcanzables en otros momentos de la historia.

El libro, conocido popularmente como el Martillo de las brujas, fue escrito en el año 1486 por dos inquisidores dominicos alemanes y, de entre todo su contenido, destacaremos una idea: hay más brujas que brujos porque la mujer, por naturaleza, es más frágil y mala. Además, defiende el libro, la mujer tiene una capacidad intelectual inferior a la del hombre.

El libro está dividido en tres partes: la primera presenta una serie de argumentos para demostrar la existencia de la brujería. En la segunda, se describen los distintos tipos que existen de brujería y también se habla de los encantamientos y los métodos que existen para escapar de su poder. La tercera parte del libro es un manual para identificar, juzgar y sentenciar a las brujas. No es necesario decir que la tortura estaba considerada una práctica normal y justificada para conseguir las confesiones de las encausadas.

Al final, en Martillo de las brujas se convirtió no solo en un referente intelectual durante dos siglos, sinó también en el conjunto de protocolos que debían seguirse para que alguien sospechoso de brujería acabara confesando sus pecados.

Desde un punto de vista geográfico, la caza de brujas se extendió por las zonas montañosas de Italia y Alemania y, desde allí, a Francia, Bélgica, Inglaterra... No hubo ningún país europeo donde alguna mujer no fuera ejecutada por bruja durante este periodo de la historia (entre los siglos XV y XVIII), pero en el caso de España (exceptuando la zona de Cataluña), parece ser que se actuó con más prudencia, a pesar de existir casos muy importantes, como el de las brujas de Zugarramurdi.

Desde un punto de vista cuantitativo, es muy complicado dar una cifra exacta de las mujeres que fueron ejecutadas en Europa por brujería, y buena muestra de ello es el amplio abanico de datos que nos dan los historiadores: de cien mil a seis millones de víctimas.

Sea como sea, lo que no podemos negar es que se trató de un verdadero genocidio contra unas personas que no cometieron ningún otro pecado que el de nacer mujeres.

Copyright David Martí Martínez. Reservados todos los derechos. Queda prohibido reproducir este texto sin la autorización expresa y por escrito del autor.